El
rol fundamental del psicólogo en la administración de recursos
humanos para las organizaciones del siglo XXI
En
la actualidad, las organizaciones han puesto toda su atención en
dos factores: el Ambiente Natural y los Recursos Humanos (RR.HH). El primero
a causa de que en los años recientes, la preocupación por
los daños al ambiente han adquirido gran importancia y enorme impacto
en muchas empresas que no sólo deben encargarse de los cambios
impuestos por leyes y reglamento específicos, sino también
de la percepción del público; concretamente las actuales
preocupaciones por el ambiente son: la contaminación, cambios del
clima, la cantidad de agua, seguridad de los alimentos y por supuesto
el agotamiento del ozono.
Por
otro lado el segundo factor, el cual desarrollaremos con relativa profundidad,
son los RR.HH, como consecuencia que las sociedades se industrializan
las organizaciones se hacen más complejas y los individuos dependen
cada vez más de las actividades en grupos, si bien las personas
(RR.HH) conforman las organizaciones, éstas constituyen para aquellas
un medio de lograr muchos y variados objetivos personales que no podrían
alcanzarse mediante el esfuerzo individual, por consiguiente la Administración
De Recursos Humanos (ARH) no existiría si no hubiera organizaciones
y personas que actúen en ellas.
De
aquí que manifestáremos que la ARH se refiere a la preparación
adecuada, a la aplicación, al sostenimiento y al desarrollo de
las personas en las organizaciones, y en realidad es difícil separar
las personas de las organizaciones y viceversa.
Para
hacer más fácil el estudio de la relación entre personas
y organizaciones, así como el de administrar los Recursos Humanos,
estableceremos que las organizaciones, los grupos y las personas son clases
de sistemas abiertos que intercalan permanentemente con sus respectivos
ambientes. Recordemos que el concepto de sistemas abiertos se origina
en la biología, al estudiar los seres vivos y su dependencia y
su adaptabilidad al ambiente, y se ha extendido a otras áreas científicas
como nuestra profesión la psicología y la sociología
hasta llegar a la administración. El sistema abierto muestra las
acciones y las interacciones de un organismo vivo dentro del ambiente
que lo rodea. Por consiguiente se utiliza el concepto de sistema porque
permite, de una manera más amplia y real, la complejidad de las
organizaciones y la administración de sus recursos.
El
enfoque sistémico en la ARH puede descomponerse en tres niveles
de análisis: el nivel social (la sociedad como macro sistema),
el nivel de comportamiento organizacional (la organización como
sistema) y el nivel de comportamiento individual (el individuo como microsistema).
En conclusión un sistema puede definirse como: "un conjunto
de elementos dinámicamente relacionados en interacción que
desarrollan una actividad para lograr un objetivo o propósito operando
con datos/energía/materia, unidos al ambiente que lo rodea al sistema,
y para suministrar información/energía/materia" (1994,
Chiavenato).
Pero
ésta idea de considerar la organización como un sistema
abierto es antiguo. Spencer (Herbert Spencer, Autobiographya, New York,
1904, vol. II, pag. 56) afirmaba: "un organismo social se parece
a un organismo individual en los siguientes rasgos fundamentales: crecimiento,
el hecho de hacerse más complejo a medida que crece, por ello sus
componentes necesitan mayor interdependencia, su vida tiene mayor duración
en comparación con la de sus componentes y porque en ambos casos
la creciente integración va paralela a una creciente heterogeneidad".
En
verdad, las organizaciones surgen debido a que los individuos tienen objetivos
que sólo pueden lograrse mediante la actividad organizada y el
elemento básico son las personas cuyas interacciones conforman
la organización. Dado que la interacción de las personas
es la condición necesaria para la existencia de una organización.
El éxito o el fracaso de estas, está determinado por la
calidad de las interacciones de sus miembros: interacciones individuales,
individuo y organización, organización y otras organizaciones,
y la organización y su ambiente total.
La
relación individuo-organización no es siempre cooperativa
y satisfactoria, muchas veces es tensa y conflictiva. Argyris 2 refiere
que los objetivos organizacionales y los individuales no siempre concordarán
muy bien. La organización tiende a crear en los individuos un profundo
sentimiento íntimo de frustración, de conflicto, de pérdida
y una corta perspectiva temporal de permanencia en el cargo, en la medida
en que ésta es formal y rígida, entonces según él,
la mayor parte de la responsabilidad en cuanto a la integración
entre los objetivos de la organización y de los individuos recae
sobre la alta gerencia, puesto que el individuo proporciona habilidades,
conocimientos, capacidades y destrezas junto a su aptitud para aprender
y un indeterminado grado de desempeño, a su vez, la organización
debe imponer al individuo responsabilidades, definidas e indefinidas,
algunas dentro de su capacidad actual o bajo éstas otras requiriendo
un aprendizaje a mediano o a largo plazo, pero siempre con desafío.
En síntesis la interacción entre personas y organizaciones
es compleja y dinámicas.
A
pesar de ello, la interacción psicológica entre empleado
y organización es un proceso de reciprocidad, la organización
realiza ciertas cosas por él y para el trabajador, lo remunera,
le da seguridad y estatus, de modo recíproco, el empleado responde
trabajando y desempeñando sus tareas. La organización espera
que el empleado obedezca ante su autoridad y, a su vez, el empleado espera
que la organización se comporte correctamente con él y obre
con justicia.
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